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17 de octubre de 2025
Documento técnico
El contenido presentado en esta página tiene fines informativos y educativos. Aunque está disponible a nivel mundial, puede reflejar prácticas clínicas o consideraciones del sistema sanitario específicas de una región en particular.
El estreptococo del grupo B (GBS) es la principal causa de infecciones graves en recién nacidos, incluyendo meningitis y sepsis. Estas infecciones pueden provocar la muerte o discapacidad de por vida de los bebés afectados y tener un profundo impacto en sus familias.1.2 A pesar de la disponibilidad de tecnologías de diagnóstico en todo el mundo, el Reino Unido no realiza la prueba de manera rutinaria a mujeres embarazadas para detectar GBS antes del parto, a diferencia de países como EE. UU., Alemania, Francia y Australia. Esta falta de pruebas rutinarias, combinada con una atención incoherente y una mala concienciación, conduce a daños evitables.3 Se ha demostrado que la detección universal y la profilaxis antibiótica intraparto (PAI) reducen las tasas de infección y mejoran los resultados para los bebés y sus familias.4
En la actualidad, el Reino Unido emplea una estrategia basada en el riesgo para la prevención del GBS. Solo se ofrecen antibióticos durante el parto (IAP) a las mujeres con factores de riesgo específicos, como haber tenido un bebé anterior con GBS, GBS detectado en la orina o parto prematuro. No se ofrecen pruebas rutinarias para el GBS a todas, y el GBS no es una enfermedad notificable, lo que significa que los casos pueden estar subnotificados y la verdadera carga no ser comprendida en su totalidad.
Cada mes, 43 bebés en el Reino Unido desarrollan una infección por GBS de inicio temprano; tres sobreviven con discapacidades a largo plazo y dos mueren.5 La tasa de infección en lactantes menores de un año es significativamente mayor que en la población general.6 Las familias afectadas por el GBS se enfrentan a traumatismos psicológicos, dificultades económicas y costes de atención a largo plazo.7 El NHS también asume costes sustanciales por reclamaciones por negligencia clínica y atención continua.8
Actualmente, el Comité Nacional de Detección del Reino Unido no recomienda la detección universal, ya que menciona preocupaciones sobre la exactitud, el uso innecesario de antibióticos y una relación riesgo-beneficio poco clara.1 Sin embargo, se están recopilando nuevas pruebas a través del ensayo GBS3, que compara las pruebas universales (medios de cultivo enriquecidos y PCR) con el enfoque basado en el riesgo. Los resultados se esperan en la primavera de 2026 y pueden servir para fundamentar futuras decisiones políticas.9
Actualmente no hay ninguna vacuna autorizada para el GBS. Una vacuna materna contra el GBS podría prevenir cientos de miles de casos al año y reducir la necesidad de recurrir a antibióticos durante el parto. Sin embargo, siguen existiendo preguntas sobre la duración de la protección y la eficacia en los diferentes grupos.10
Cepheid y Group B Strep Support (GBSS) han colaborado en un documento prospectivo para abordar la necesidad de un nuevo enfoque de las pruebas del Grupo B en el Reino Unido. Las siguientes son las llamadas a la acción que se abordan en el documento:
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Bibliografía:
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